El senador de Oklahoma, nominado por Trump, compareció mientras el DHS opera sin presupuesto desde hace cinco semanas
El senador Markwayne Mullin, nominado por el presidente Trump para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), enfrentó un cuestionamiento intenso durante su audiencia de confirmación el 19 de marzo de 2026.
La audiencia ocurrió en un contexto de crisis operativa: el DHS ha funcionado sin financiamiento durante cinco semanas, lo que generó preguntas críticas sobre su capacidad para administrar la agencia federal más grande del país en términos de personal.
Mullin, republicano de Oklahoma con 25 años en el Senado, fue señalado directamente sobre los desafíos inmediatos que enfrentaría si fuera confirmado. Los legisladores de ambos partidos expresaron preocupación por la paralización presupuestaria y sus efectos en operaciones de seguridad fronteriza, control de inmigración y respuesta a emergencias.
La falta de financiamiento del DHS representa un problema operativo sin precedentes reciente. Durante administraciones anteriores, los cierres presupuestarios del gobierno federal afectaron también al departamento, pero cinco semanas de operación sin presupuesto generan interrogantes sobre el funcionamiento de agencias críticas como la Patrulla Fronteriza, los Servicios de Inmigración y Control de Aduanas, y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias.
Mullin fue consultado específicamente sobre sus planes para estabilizar las operaciones del departamento de inmediato después de su eventual confirmación. Su respuesta enfatizó la necesidad de resolver el impasse presupuestario como prioridad administrativa central.
La audiencia incluyó preguntas sobre la cartera completa de responsabilidades del DHS: seguridad fronteriza, protección de infraestructura crítica, ciberseguridad nacional y coordinación de respuesta ante desastres. Los senadores buscaban claridad sobre cómo el nominado priorizaría estos múltiples mandatos durante una transición administrativa.
No se reportaron anuncios de fecha de votación de confirmación al cierre de la audiencia. El proceso de confirmación típicamente requiere votación en comisión seguida de votación en el pleno del Senado, proceso que suele extenderse entre dos y cuatro semanas dependiendo del calendario legislativo.
El cuestionamiento intenso registrado refleja preocupaciones bipartidistas sobre la gestión de una agencia federal que emplea a más de 240,000 personas y opera con presupuesto anual superior a los 60,000 millones de dólares.
Por Jose Hernandez