La administración analiza despliegue de tropas terrestres mientras busca apoyo de aliados como Japón

La administración Trump ha presentado al Congreso una solicitud de 200 mil millones de dólares para financiar operaciones militares en Irán, según confirmaron funcionarios de la Casa Blanca. La cifra representa uno de los mayores presupuestos de defensa solicitados en años recientes para una campaña regional específica.

Paralelamente, el Pentágono analiza la viabilidad de desplegar tropas terrestres en territorio iranio, una escalada que trasciende las operaciones aéreas y de inteligencia que han caracterizado la estrategia estadounidense en la región durante la última década.

Esta solicitud llega en un contexto de tensión creciente en el Golfo Pérsico. La administración ha identificado al Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial según datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, como punto crítico que requiere mayor seguridad estadounidense.

Búsqueda de alianzas y financiamiento compartido

La Casa Blanca ha iniciado conversaciones con aliados tradicionales para distribuir la carga financiera y operativa. La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, visitará próximamente Washington en lo que funcionarios describen como una reunión enfocada en seguridad regional. Tokio ha expresado preocupación por la estabilidad del suministro energético, dado que Japón importa aproximadamente el 90% de su petróleo del Golfo.

La solicitud de patrullaje compartido en el Estrecho de Ormuz busca que aliados como Japón, Reino Unido y potencialmente la Unión Europea compartan responsabilidades de vigilancia marítima. Este esquema permitiría reducir la exposición financiera estadounidense mientras mantiene presencia militar continua.

Contexto histórico de gasto de defensa

Para contextualizar la magnitud de esta solicitud: los 200 mil millones de dólares equivalen a aproximadamente 4.8 veces el gasto anual de defensa de Irán, estimado en 41 mil millones según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz. En comparación, la Guerra de Afganistán costó a Estados Unidos 2.26 billones de dólares durante 20 años, o aproximadamente 113 mil millones anuales en promedio.

Esta cifra también representa el 42% de lo que Estados Unidos gastó en defensa durante todo el año fiscal 2023, que fue de 476 mil millones de dólares. El Congreso deberá evaluar estas solicitudes en el contexto del déficit fiscal actual, que alcanzó 1.7 billones de dólares en el año fiscal 2023.

Desafíos legislativos

La aprobación no es automática. Históricamente, el Congreso ha reducido o modificado solicitudes de gastos militares significativos. En 2021, por ejemplo, los legisladores eliminaron fondos para proyectos de defensa que la administración Biden consideraba prioritarios.

Además, la solicitud genera divisiones internas. Legisladores republicanos del ala aislacionista han cuestionado compromisos militares que no respondan a amenazas directas a territorio estadounidense, mientras que demócratas han expresado preocupación por el costo fiscal y la posibilidad de que un conflicto terrestre se prolongue indefinidamente.

Implicaciones económicas y de seguridad energética

Para el ciudadano estadounidense promedio, una intervención de esta magnitud tendría impactos múltiples. Históricamente, conflictos en el Golfo han generado volatilidad en precios de petróleo. Un galón de gasolina en Estados Unidos promedia actualmente 3.15 dólares; durante la crisis de 2008, alcanzó 4.11 dólares. Una interrupción prolongada del suministro del Estrecho de Ormuz podría replicar o superar esos niveles.

Asimismo, una operación de tropas terrestres requeriría movilización de personal, entrenamiento y despliegues que afectarían bases militares en todo el país. El presupuesto incluiría no solo gastos de operaciones, sino también prestaciones para personal militar ampliado y potencial cobertura de bajas.

Próximos pasos legislativos

La Cámara de Representantes y el Senado deberán debatir la solicitud durante las próximas sesiones presupuestarias. Se espera que los comités de defensa y presupuesto comiencen audiencias en las próximas dos semanas. La aprobación final podría modificar significativamente la cifra inicial, como ha ocurrido en ciclos presupuestarios anteriores.


Por Ricardo Sanchez